lunes, junio 26, 2006

El valle

Alguien muy dulce me acaba de dedicar estos versos...
Yo quisiera escribirle algo bonito aquí, pero no encuentro nada mejor que sus propias palabras.

Porque creo en la libertad
escribo estas palabras.
Por aquéllos que huyen
buscándola, creyendo,
como yo, en ella,
cantando a la vida,
cantando a la muerte,
al amor, libertad;
y murieron, mueren
y morirán torturados,
pero siguiendo,
siguiendo siempre.

Porque creo en la libertad
quiero vivir sin banderas,
sin fronteras de poder,
sin heridas casuales,
sin guerras interminables
por placer.

Porque creo en la libertad
lucho y lucharé,
porque las mujeres,
el hombre,
los niños y niñas,
han de ser libres,
todos han de ser libres;
libres con el amor,
libres con la amistad,
libres con los problemas;
libres.

Porque creo en la libertad
la anhelaré con fuerza,
valor y pasión,
y seguiré por ese camino,
sinuoso y empedrado,
ayudando a los míos,
ayudándome a mí,
a conseguirla también.

Porque la humanidad
ha de ser libre,
y yo, sí, yo,
creo en la libertad.

3 comentarios:

La bailarina de afrocaribeño dijo...

Chica, sí que estás inspirada últimamente.
Quién será esa persona tan dulce???uyuyuyuyyyyyy.

k dijo...

sin palabras

amélie dijo...

Alguien una vez me dijo que la libertad era un valle, y de ahí el título del poema. Pensé que tenía razón, es un valle perdido entre montañas, montañas muy altas, empinadas y con peñascos, pero una vez que has conseguido encontrarlo y llegar a la cima de las montañas sólo tienes que descender y seguir por el valle, libre. Por eso, si no se cree, difícilmente podremos llegar a él...